29/3/13

HORIZONTE ADENTRO


Se deshizo la guirnalda del lamento
                                 en la voz de una distancia que se cuaja
para soplar mi gota ya no de sangre
                                y mi orbe hincando la historia.
Del fuego que agitan las calles
                       en la luciérnaga tentacular de la memoria
y la acuarela de los llantos
                             palma nuevamente mi dolor
tan solo habíalo dejado y he vuelto por el.

                             Entre esos muros se cocinan mis latidos
y se embuitra el corazón a media noche
                 entre espumas de polvo del naufragio
tantos quistes globulares fraganciosos
                            destilando en la penumbra una pregunta.

Y la pregunta su pregunta hipnotizada de vacío
                           y su vacío silabeando otro dolor.
y su dolor licuando el esqueleto de la luz
                       y el esqueleto ovando un corazón
          tan ciegosordo para que hable otro dolor.

Y el tañer de ésta voz es soliloquia
                   prosigue el alma declamando a media sonda
su apellido la
                            tinta de longevo triangular de su enemigo
                                       notando en la pupila de los péndulos
                                                     años que violaron adjetivos de un tela
                                              meridiana en su pronóstico poético en saeta
                                       riquísimo tuitivo del biliar vacío
                        cada vez más hibrido en la carne
             no perdiendo su flora, ni la lupa que dirige mi crepúsculo interior..


Poema:
HORIZONTE ADENTRO


LOS DÍAS AZULES

De los domingos nace a veces un sábado,
caen las horas impacientes bajo el agua,
sobre el sueño de un humano que se encoge,
en el giro de un segundo que en él late.
Si mañana se encendieran las palabras,
brotaría de las rocas, la leyenda,
de las cumbres, el eco de un milagro,
que nos duerma entre una luna sempiterna.
Si mañana me recibo de soldado,
y en el hueco de mi pecho que tú palpes,
la ceniza sobresale a tantos años,
habré sido ante tu pena ya olvidado.
Mas el día en que me exhale de otros labios,
mi mirada será un triste pergamino,
o la tersa hondonada de una ola,
que se esboza al horizonte junto al sol.

Poema:
LOS DÍAS AZULES

LOS CACTUS


Riega, los cactus salvajes, mirad
que poco se abre la intriga.
Y riega, lo que no podéis regar
Al olvido; la estaca en tu pie...

El clavo en tu mano quebrad.
Tu espina rosal, de tu mar.
Al clavo en tu cresta sacad
Y mirad...La cruz que llevas.

Poema:
LOS CACTUS

LA MADRE



Encontrado una mujer tan sublime
arrullando cerca de farol nocturno,
el desquicio de latir de crío mudo,
exasperada mese un ficticio chamaco.

Parece fuga de sanatorio, toda turbia.
Violenta y sublime, ama con locura.
Va nerviosa, galopa llena de hambre,
en bélico amor que amamanta la criatura.

Siendo la prenda incondicional
de todas las madres del mundo
que ova un fantasma en la mirada
ora en la esquina, y no encuentra nada.

Y entre los muelles atardecidos
queda el arrullo trasfigurado
de la cantora, la caracola.
Que es un fantasma, buscando al hijo.
Siendo llorona.

Seas bendita llorona!
Llena eres de hambre!

Poema:
LA MADRE

 

 

 

LA LUNA ESTÁ PELEADA CON TU LUZ


Y si hoy no quiero,
echarle agua al cultivo,
que de caso, ni existo.
Nada, son caprichos…

Y si hoy me da comer solo,
amargado en un sólido rincón,
quemándome las falanges con la cera.
No es nada, es mi fe…

Y si hoy me da volatilizarme,
con los cóndores del volcán,
arrancándole los ojos al malvado.
No es nada, es mi arte...

Y si hoy me da ser un sicario,
con los Chinos, Mexicanos y Los Tigres de Malasia,
extirpándole la vida
a quienes engendraron en mi pueblo su dolor.
No es nada, es mi dolor…

Y si hoy no quiero resistir más las ofensas,
y largarme a formar la Armagedón,
con los héroes de mi célebre legión.
No es nada, es mi misión...

Y si hoy quiere usted,
encadenarse con mis letras,
en su sonda de Justicia y de valor.
No es nada, es su decisión.
Poema:

LA LUNA ESTÁ PELEADA CON TU LUZ


LA GOTA


El alcanfor redime su corazón silvestre,
y aquella nube alcanza su tabular dulzura
en la hoja que amasa su nácar lacustre,
en pechos de crisma, de masa y ternura.

En la gramínea sorbe su adulador ronquido,
cada tañer galopa una asustada duda,
guarda cuajando en talismán su olvido.
carga soñando otra exhumada vida.

Y entre la noche otra vida se teje,
en su sentido una leve posada.
Entre su alma el fuego es hereje,
con su fragancia de voz llamarada.

Lleva otro arrojo sobre lluvia triada,
hondo compás que derrama en ardor.
Lleva en su llanto la aurora ahogada,
mese su idilio su tenue motor.

Pasa la hora en agujal sonido,
llegan obrados al musical jactar,
los arreboles que se llevo a su nido,
la gota llana que se escapo al buscar.
Poema:
LA GOTA





EL FERVOR DE LOS ABANDONADOS


Gólgota, era un campo de ruido celoso
subíamos al numen de cristal llorando noches
y alzábamos el dolor dilatando aguas,
por no decir cantando en su llovizna el día.

Mas era la melodiosa angustia encendiendo
lirios, el puente de su brillar que la detenía,
al giro del carrusel que le llegaría
y, el mar se quedó pensando que se sufría.

Seguí, medité en el fondo de la esperanza
menciono palabra bella ante su vacío.
Busqué, derramé la vida.
Y Dios me dijo en silencio que me quería.

La balsa a tres pies del cielo
ahogaba al tiempo, latir sin milenio.
Miradas que se asfixiaban de tanto peso
y volaban su libertad las almas sin yeso.

Gólgota... ¡era el nido de otro universo!

Poema:
EL FERVOR DE LOS ABANDONADOS